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miércoles, 10 de mayo de 2017

Madre e hija - Mary Cassatt

Madre e hija - Mary Cassatt, Art Institute de Chicago, 1900, Pastel en papel velo sobre tabla, 71 x 58,5 cm.,Caravaggio, Sevilla, Barroco, Barcelona, Madrid, España, Obras maestras, Pintura, Escultura, Poesía, Artistas más universales, los Museos más importantes, las Obras maestras. Artistas, Museo del Prado, D'Orsay, Louvre, National Gallery, París, Londres, Renacimiento, Impresionismo, Diseño, Poesía, Museo, Videos, New York, Florencia, Moscu, Viajes y más en Galerias de pintura, http://galeriasdepintura.blogspot.com, Galeria de pinturas, galería pinturas, Galeria,Caravaggio, Sevilla, Barroco, Barcelona, Madrid, España, Obras maestras, Pintura, Escultura, Poesía, Artistas más universales, los Museos más importantes, las Obras maestras. Artistas, Museo del Prado, D'Orsay, Louvre, National Gallery, París, Londres, Renacimiento, Impresionismo, Diseño, Poesía, Museo, Videos, New York, Florencia, Moscu, Viajes y más en Galerias de pintura, http://galeriasdepintura.blogspot.com, Galeria de pinturas, galería pinturas, Galeria,
Art Institute de Chicago
1900
Pastel en papel velo sobre tabla
71 x 58,5 cm.
La versatilidad de la técnica del pastel permite en este caso una extraordinaria variedad de tratamientos de la forma. Así, los rostros y el brazo izquierdo de la niña reciben un modelado vigoroso y tradicional, inspirado sin duda en la manera de Ingres, mientras que la mano izquierda de la madre y el contorno de su brazo derecho conservan un carácter lineal y abocetado. El cuadro posee, en suma, una gran originalidad de método y fue concebido con ternura, a pesar de que, como es habitual en su autora, se advierte una paradójica falta de emoción expresiva.

sábado, 14 de enero de 2017

Noctámbulos - Edward Hopper

Noctámbulos, Edward Hopper, Art Institute de Chicago, 1942, Caravaggio, Sevilla, Barroco, Barcelona, Madrid, España, Obras maestras, Pintura, Escultura, Poesía, Artistas más universales, los Museos más importantes, las Obras maestras. Artistas, Museo del Prado, D'Orsay, Louvre, National Gallery, París, Londres, Renacimiento, Impresionismo, Diseño, Poesía, Museo, Videos, New York, Florencia, Moscu, Viajes y más en Galerias de pintura, http://galeriasdepintura.blogspot.com, Galeria de pinturas, galería pinturas, Galeria,
Art Institute de Chicago
1942
Óleo sobre lienzo
84,1 x 152,4 cm.
Óleo realizado en 1942 que puede inducir al error de pensar que Hopper pretendía alinearse en la tendencia del realismo social. El artista, en efecto, negó siempre toda vinculación o similitud de propósitos con respecto a dicho movimiento. En 1930 había afirmado que le guiaba la intención de “transcribir de la forma más exacta mis impresiones íntimas del natural”. El lienzo transcribe con objetividad fotográfica un rincón de cualquier urbe norteamericana. La obra aporta una visión del país que parece arrancada de las pantallas del cine, visión que ha creado toda una moda y que sigue identificándose con la más genuina imagen de los Estados Unidos.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

En la terraza - Auguste Renoir

En la terraza, Auguste Renoir, Art Institute de Chicago, 1881, Caravaggio, Sevilla, Barroco, Barcelona, Madrid, España, Obras maestras, Pintura, Escultura, Poesía, Artistas más universales, los Museos más importantes, las Obras maestras. Artistas, Museo del Prado, D'Orsay, Louvre, National Gallery, París, Londres, Renacimiento, Impresionismo, Diseño, Poesía, Museo, Videos, New York, Florencia, Moscu, Viajes y más en Galerias de pintura, http://galeriasdepintura.blogspot.com, Galeria de pinturas, galería pinturas, Galeria,
Art Institute de Chicago
1881
Óleo sobre lienzo
100,5 x 81 cm.
La composición reúne los elementos que cimentaron el éxito de Renoir: tema agradable, figuras de belleza acorde con la moda del momento, paisaje apacible y sentimiento de libertad atmosférica. El cuadro retrata a una joven madre sentada en una silla de lona; a su lado, en pie, se halla la niña con sus manos en el borde de un cesto que contiene flores de diversos colores. La indumentaria de ambos personajes ha sido descrita con la técnica de pincelada diluida y ligera característica de su autor, la cual permite transparencias de la tonalidad blanca uniforme que constituye la preparación de la tela. En detalles de particular efecto expresivo, como el sombrero de la niña, decorado con flores, Renoir empastó el color con insistencia, con objeto de conseguir un relieve que contrasta con las zonas epidérmicas, tratadas en tonos casi uniformes, de calidad satinada. El rostro de la niña cobra gracias a ello una artificiosa simplicidad; la ausencia de sombras proporciona a sus rasgos, insinuados apenas por la fluctuación tonal, la dulzura que conviene a su condición infantil. Por su parte, los grandes ojos azules son como un espejo en el que se refleja la luz transparente del lugar.
Renoir utilizó en la composición el método de separación de planos que consiste en interponer una barrera entre las figuras y el paisaje de fondo. La barandilla de hierro por la que trepa la enredadera es el elemento que divide dos ambientes distintos, intimista el que alberga las figuras e ilimitado el del panorama fluvial.

martes, 20 de diciembre de 2016

La fuente de Villa Torlonia, en Frascati - John Singer Sargent

La fuente de Villa Torlonia, en Frascati, John Singer Sargent, Art Institute de Chicago, 1907, Caravaggio, Sevilla, Barroco, Barcelona, Madrid, España, Obras maestras, Pintura, Escultura, Poesía, Artistas más universales, los Museos más importantes, las Obras maestras. Artistas, Museo del Prado, D'Orsay, Louvre, National Gallery, París, Londres, Renacimiento, Impresionismo, Diseño, Poesía, Museo, Videos, New York, Florencia, Moscu, Viajes y más en Galerias de pintura, http://galeriasdepintura.blogspot.com, Galeria de pinturas, galería pinturas, Galeria,
Art Institute de Chicago
1907
Óleo sobre lienzo
71,4 x 56,5 cm.
La obra posee la frescura y espontaneidad propias de una nota realizada en vivo. Este apunte corresponde al viaje a Italia efectuado en 1907, en compañía de Jane Erin Emmet y su esposo, el retratista Wilfred de Glehn, amigo y discípulo de Sargent. Ambos han sido sorprendidos en el marco del parque de la Villa durante una sesión de pintura. La dama, sentada sobre un pedestal, tiene ante sí el caballete y la tela, en la que aplica el color bajo la atenta mirada de su marido. Al fondo, el verdor del follaje se halla interrumpido por el chorro del surtidor de la fuente, descrito con pinceladas rugosas que crean un efecto ilusionista. Las superficies del vestido de la pintora y de los elementos arquitectónicos han sido asimismo tratados con un mosaico de tonos y una carga de pigmento que producen una vibrante impresión.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Retrato de Picasso - Juan Gris

Retrato de Picasso, Juan Gris, Art Institute de Chicago, 1912, Caravaggio, Sevilla, Barroco, Barcelona, Madrid, España, Obras maestras, Pintura, Escultura, Poesía, Artistas más universales, los Museos más importantes, las Obras maestras. Artistas, Museo del Prado, D'Orsay, Louvre, National Gallery, París, Londres, Renacimiento, Impresionismo, Diseño, Poesía, Museo, Videos, New York, Florencia, Moscu, Viajes y más en Galerias de pintura, http://galeriasdepintura.blogspot.com, Galeria de pinturas, galería pinturas, Galeria,
Art Institute de Chicago
1912
Óleo sobre lienzo
92,3 x 74,4 cm.
El retrato pone de manifiesto la lucidez del artista, al que hay que considerar como cabeza de serie de la tendencia cubista, incluso por encima del propio Picasso y de Braque. Imbuido del conocimiento de la pintura parisina de la etapa anterior, el artista justificó así su posición con respecto al cubismo incipiente: “Cézanne de una botella hace un cilindro; yo parto del cilindro para crear un individuo de un tipo determinado, de un cilindro hago una botella, un cierto tipo de botella. Cézanne se dirige hacia la arquitectura; yo parto de la arquitectura… Esta pintura es a la otra lo que la poesía es a la prosa”. A pesar de la distorsión de los planos, la efigie de Picasso es reconocible, cobra solidez y precisión gracias al nítido juego de luces y sombras. Un examen a fondo revela que los elementos geométricos que integran la composición se hallan basados en formas puras: prismas, triángulos, cilindros. Por su parte, los rasgos del rostro son, a pesar de su deformación, los del de Picasso, y se antoja casi milagroso tal parecido, que sobrevive a la mutilación de la forma.

martes, 4 de octubre de 2016

Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte - Georges Seurat

Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte, Georges Seurat, Art Institute de Chicago, 1884, Chicago, http://galeriasdepintura.blogspot.com
Art Institute de Chicago
1884
Óleo sobre lienzo
207,6 × 308 cm.

El paisaje y las figuras fueron construidos con la técnica, característica de su autor, de la aplicación del color en estado puro y por medio de toques independientes que crean una trama destinada a fundirse en la retina del espectador si el cuadro se observa a la distancia adecuada. Seurat conocía a fondo la teoría óptica y se dejaba guiar como pintor por un espíritu científico. De ahí que la composición y las formas hayan sido tratadas con extraordinario rigor, como si su ejecución estuviese sometida a las normas inamovibles de una experiencia de física desarrollada en un laboratorio. A pesar de tal circunstancia, el conjunto produce una primera impresión satisfactoria de vibración lumínica, gracias al sutil juego de fluctuación de colores en la retícula de puntos que forma la superficie pictórica. En esta atmosfera tornasolada hallan su lugar varias parejas de paseantes, hombres y mujeres aislados, un músico aficionado que se ejercita en el arte de tocar la trompa, una mujer que pesca con caña, niños que juegan o se pasean con su institutriz… En la plateada superficie del agua, las embarcaciones de vela, de remo o a motor componen un mosaico de reflejos.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Borrachos - Vincent Van Gogh

Borrachos, The Drinkers, Vincent Van Gogh, Art Institute de Chicago, 1890, http://galeriasdepintura.blogspot.com
Art Institute de Chicago
1890
Óleo sobre lienzo

59,4 x 73,4 cm. 
En los últimos meses de su vida, Vincent Van Gogh alcanzó en su pintura el ápice del dramatismo expresivo. El artista, cuya situación síquica bordeaba la paranoia, trató de refrenar sus impulsos sometiéndose a la interpretación de obras de otros autores, como medio para evitar enfrascarse en una tarea de creación original que le hubiera sobreexcitado. Durante el período de estancia en el asilo de Saint-Rémy, Van Gogh realizó diversas réplicas de grabados de Delacroix, Millet y Daumier, entre ellas el óleo Borrachos, inspirado en una composición del último de estos artistas. En una carta a su hermano Theo, revela el pintor que su propósito no es simplemente el de efectuar una copia, sino el de transcribir el grabado original en el lenguaje del color. La composición del modelo fue conservada en sus rasgos principales, con la adición del paisaje de fondo, en cuyo horizonte aparecen diversas construcciones y las líneas verticales de chimeneas que expulsan negros humos. El cielo fue colmado de nubes retorcidas en las que la impronta del característico trazo espiral de Van Gogh ha quedado de modo indeleble. La tensión emocional del autor se manifiesta tanto en la agitación de las líneas, como en el frío esquema cromático, prácticamente reducido a las gamas de verdes y azules. El cuadro fue pintado en el mes de febrero de 1890.

martes, 27 de septiembre de 2016

Captura del Maragato por fray Pedro de Zaldivia - Francisco de Goya

Para componer esta curiosa secuencia, Goya se documentó en las noticias publicadas por la prensa en 1806, que dieron origen a numerosos grabados populares, a canciones y coplas de ciego. Los seis cuadritos pueden compararse, en efecto, a un cartel de los utilizados por ciegos y charlatanes para ilustrar en la plaza pública el relato de un episodio célebre, en general un horrendo crimen o la exégesis de un bandolero famoso.

   El Maragato amenaza con su fusil
1806
Óleo sobre tabla
29,2 cm. x 38,5 cm.

En la primera de estas composiciones aparece el bandido Maragato amenazando con su fusil al humilde monje. El malhechor se halla en una actitud crispada, como dispuesto a abrir fuego si fray Pedro opone resistencia. La actitud de éste, sumisa y atemorizada, no presagia el desenlace del episodio. La escena se halla iluminada por la claridad que trasciende de la puerta abierta de un mesón, desde la que tres personajes inmóviles contemplan el episodio. Al igual que en los restantes cuadros, Goya aplica a la narración una técnica rápida y somera, esboza las figuras con pinceladas que no hacen concesión al detalle y describe las fisonomías valorando tan sólo sus rasgos esenciales. La simplicidad de tal método revela la seguridad del autor, la confianza en sus recursos expresivos.

Fray Pedro ofrece sus zapatos al Maragato
1806
Óleo sobre tabla
29,2 cm. x 38,5 cm.

La segunda composición de la serie muestra a ambos personajes en el mismo escenario. Han desaparecido las figuras del fondo, y el bandido Maragato, tranquilizado por la aparente sumisión del monje, sostiene el fusil con una sola mano para poder tomar con la izquierda el par de zapatos que le tiende fray Pedro. Éste expresa con su gesto resignación ante la pérdida de su única pertenencia. Para comprender el proceso narrativo, debe compararse este cuadro con el precedente. Se observará, en primer lugar, que el bandido ha avanzado su pierna derecha, dando así un paso necesario para el control de la situación. El fraile, por el contrario, parece iniciar un movimiento de retroceso. Tal procedimiento de ilación de las escenas es idéntico al utilizado por los actuales dibujantes de comics. Por otra parte, la atmósfera luminosa del escenario ha sufrido ciertos cambios; al desaparecer los espectadores, y sin razón aparente que lo justifique, la parte izquierda ha quedado sumida en la oscuridad.

Fray Pedro y el Maragato forcejean por el fusil
1806
Óleo sobre tabla
29,2 cm. x 38,5 cm.


El nudo de la acción ha sido descrito en el tercer episodio. El Maragato y fray Pedro de Zaldivia se hallan enzarzados en un rudo forcejeo que tiene como objeto la posesión del fusil. Es evidente que el fraile, abandonada su humilde reserva, se ha abalanzado sobre su agresor, con cuyas fuerzas físicas está en medida de competir, siquiera por unos instantes. Puesto que el pintor describe al bandido de espaldas, no es posible saber si en su rostro se pinta la sorpresa ante la inesperada reacción del fraile, quien, al parecer, ocupa una posición ventajosa, más erguido que su oponente. La lucha se produce en el recinto de la cuadra, lo que indica que un cierto lapso de tiempo ha transcurrido entre este episodio y el que le precede.

Fray Pedro amenaza con el fusil al Maragato
1806
Óleo sobre tabla
29,2 cm. x 38,5 cm.


Tendido en el suelo, atemorizado y, a la vez, incrédulo, el bandido Maragato contempla en el cuarto cuadro de la serie la transformación que se ha operado en la personalidad del humilde fraile. Tras haberle vencido en el forcejeo precedente, el franciscano le amenaza ahora con su propio fusil, del que se ha apropiado. Fray Pedro lo empuña resolutamente por el cañón, indicando su propósito de asestarle un contundente culatazo. Al cambio de situación corresponde asimismo un cambio de escenario, puesto que el fondo lo constituye otro de los muros de la cuadra. Con ello sugiere Goya los movimientos que, en el curso del forcejeo, han realizado ambos personajes sin salir de este recinto.

 Fray Pedro dispara al Maragato en sus posaderas
1806
Óleo sobre tabla
29,2 cm. x 38,5 cm.


No convencido todavía de la seriedad de los propósitos del fraile, en el penúltimo cuadro de la serie, el Maragato trata de recobrar su libertad. Sin duda aprovechando un descuido, ha emprendido la fuga; al exterior de la cuadra, fray Pedro lo detiene por el expeditivo procedimiento de dispararle un tiro en las posaderas. Goya ha captado el instante con visión fotográfica. El bandido parece aletear como un pájaro herido, interrumpida la fuga por la carga de plomo y todavía en su rostro la expresión de incredulidad. Al fondo, el caballo del Maragato, asustado por el estampido, se lanza a un desenfrenado galope.

Fray Pedro apresa y ata al Maragato 

1806
Óleo sobre tabla
29,2 cm. x 38,5 cm.


El desenlace del episodio se produce en la sexta composición que muestra a fray Pedro en trance de atar al bandido Maragato, éste sentado sobre el charco de su propia sangre. Los pasivos personajes de la primera escena aparecen ahora movidos por el deseo de actuar, asociándose al éxito del fraile. Excitados y gozosos, acuden corriendo a ayudarle a inmovilizar al maltrecho bandolero.

Esta serie participa del espíritu de los grabados goyescos. Los episodios se encadenan en ella con perfecta ilación de temporalidad y espacialidad, componiendo un relato inteligible incluso para el espectador que no conozca el hecho representado. Diríase que Goya ha sido fascinado por la inversión de papeles que se opera en los personajes; es decir, el triunfo del débil sobre el fuerte, el de un hombre de religión sobre un individuo carente de escrúpulos. Sin duda que la representación del suceso tiene, como gran parte de la obra grabada de Goya, un propósito a la vez sarcástico y moralizante. El artista quiere extraer la moraleja de que no es prudente fiarse de las apariencias humanas, juzgar a los hombres en función del lugar que ocupan en la sociedad o al margen de ella. Dado el sutil anticlericalismo del pintor, no se halla fuera de lugar la suposición de que haya tomado partido –tal vez inconscientemente- a favor de la víctima del episodio, el bandido Maragato.


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